los presupuestos del Estado presentados ayer PODRÍAN QUEDAR en agua de borrajas a mediados del año que viene y TENDRÍAN que acometerSE unos ajustes adicionales mucho más duros.
Moncloa teme que los presupuestos del Estado presentados ayer queden en agua de borrajas a mediados del año que viene y que tenga que acometer unos ajustes adicionales mucho más duros. La razón es que los en torno a 45.000 millones que se van a inyectar a la banca pueden computar como déficit público el año que viene si Bruselas considera que son irrecuperables, como va a ocurrir con los 11.000 millones que lleva inyectados el FROB. Las declaraciones de Alemania sobre la necesidad de que las cuentas nacionales asuman el coste de estas ayudas van en esa dirección y es lo que tiene hondamente preocupado al Ejecutivo, según fuentes cercanas al mismo. Porque, en ese caso, habría que acometer nuevos recortes por esa cuantía, entre el 4% y el 5% del PIB.
Los tres países 'triple A' de la zona euro, Alemania, Finlandia y Holanda, plantearon el miércoles que los problemas bancarios "heredados" por el mecanismo de estabilidad europeo (MEDE) deben seguir siendo responsabilidad de los Gobiernos nacionales. Es decir, que deben computar dentro de las cuentas públicas de cada país: el rescate bancario contará como deuda pública y las pérdidas que se generen (es decir, la parte de esta inyección que no pueda recuperar el Estado), como déficit.
El Gobierno se esforzó este jueves por difuminar los recortes que contiene el Presupuesto, evitando decisiones drásticas en cuestiones muy sensibles. Aunque eso no quiere decir que esas decisiones no se vayan a tomar. 10 días después de anunciar los últimos Presupuestos, en abril, el Gobierno se vio obligado por la presión de los mercados a presentar otro recorte drástico de 10.000 millones de euros en sanidad y educación. Y los grandes recortes de julio, con subidas de impuestos y recorte del sueldo de funcionarios, tampoco estaban en Presupuestos.









